Al Polo Austral en velocípedo

Con este calor de verano o calor de Tour, bien quiere uno irse a otros parajes donde disfrutar de la bicicleta a temperaturas más bajas. Incluso hay quien elige lo opuesto, el Polo Austral.

Para estos días de julio proponemos un título «helador» de la editorial Calleja, Al Polo Austral en velocípedo, cuya autoría corre a cargo de Emilio Salgari. Como se puede suponer esta novela está escrita en una época (finales del s. 19) donde no era posible viajar asiduamente como en la actualidad, al menos físicamente, pero que con sus profusas descripciones geográficas y aportes de la fauna y de historia sobre la conquista de los territorios situados bajo la constelación de las Tres Marías, se puede recrear con la imaginación los territorios que ambientan esta odisea.

La narración tiene como hilo conductor la conquista del ignoto Polo Sur que las grandes naciones querían lograr para sí. El empuje de los grandes avances científicos e inventos de locomoción (velocípedo) y sus formas de propulsión permitían soñar también con el dominio de la naturaleza en cualquier punto del globo terráqueo, que, por supuesto, contaba con aguerridos aventureros dispuestos a exponerse a todos los peligros. Y eso es lo que hacen los pedalistas de este libro, Peruschi y Wilkie, después de una inquietante singladura por alta mar.

Una vez leído nos parecerán pocas las penurias que podamos padecer ante cualquier reto en bicicleta que nos propongamos en el s. 21, aunque siempre podamos echarle más ‹‹cuento que Calleja›› (con permiso de Stava).

Lo que es seguro es que en poco tiempo termina el Tour, y si no nos vamos al Polo, al menos nos tomamos para nuestro refresco y descanso en las tardes del estío un polo en la Encina del carril a lo Bahamontes.

 

Gracias al portal Iberlibro podemos encontrar estos títulos,

Salgari, E. (1927). Al Polo Austral en velocípedo. Calleja