DIABETES Y ACTIVIDAD FÍSICA

Katheleen Mahan y Arlin (1995) afirman los siguientes aspectos en su libro “ Krause, nutrición y dieto terapia ” acerca de la diabetes y el ejercicio:

"El ejercicio regular es una parte importante del tratamiento del diabético. Al parecer, amortigua el aumento de la glucemia después de la ingesta de carbohidratos y puede incrementar la sensibilidad a la insulina durante dos o tres días después. Sin embargo, en pacientes con IDDM (diabetes tipo 1) también implica problemas terapéuticos. El aumento de la producción hepática de glucosa en respuesta al ejercicio, aumenta la hiperglucemia y acelera la producción de cetonas en diabéticos mal controlados. Antes de iniciar el programa de ejercicio es necesario controlarlos bien”.

La diabetes puede reducir tanto la calidad como la esperanza de vida en las personas, ya que va asociada a un mayor riesgo de enfermedades coronarias, hipertensión arterial, accidente cerebral vascular, claudicación intermitente y enfermedades microvasculares, q son causa de retinopatía, nefropatía, diversas neuropatías, ceguera, y un mayor riesgo de infección. El seguimiento de un programa de ejercicio físico tiene el potencial de aportar distintos beneficios a una persona diabética:

En el diabético de tipo 1 no se ha podido demostrar. Pero un diabético tipo 1 debe hacer ejercicio regularmente para obtener otros beneficios como la prevención de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En el caso del diabético tipo 2, está científicamente comprobado que el ejercicio físico sí mejora el control de la glucemia.

El músculo se hace más receptivo a la insulina y esto, en muchos diabéticos, se traduce a una menor necesidad de medicación (insulina o antidiabéticos orales).

El ejercicio disminuye la viscosidad de la sangre, lo cual favorece la circulación, sobre todo a nivel de los miembros inferiores. Esto es importante puesto que las personas con diabetes pueden presentar, como hemos visto, trastornos circulatorios y además un aumento de la presión arterial. El ejercicio regular puede ayudar a disminuir la tensión arterial elevada. También evita o mejora la hipercolesterolemia (aumenta el cociente colesterol-HDL/colesterol total, desciende el colesterol-VLDL y también descienden los triglicéridos), el sedentarismo y la obesidad.

•  Reduce la grasa corporal

Es muy importante en diabéticos con exceso de peso. Junto con la dieta, el ejercicio ayuda a adelgazar, puesto que aumenta el consumo de calorías. La reducción del peso graso corporal contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina.

En ocasiones, el ejercicio produce hiperglucemia tiempo después de haberlo realizado, por un exceso de producción de glucosa para satisfacer las necesidades de la misma durante el ejercicio. Es importante un test de glucosa en sangre (SMBG) para determinar la necesidad de producir insulina o disminuir la ingesta de alimento. La hipoglucemia se evita si aumenta la ingestión de alimento antes de practicar ejercicio.

PLAN DE EJERCICIO SIN PELIGRO

•  Esencial un test de glucosa en sangre para que puedan evitarse la hiperglucemia y la hipoglucemia, especialmente en pacientes con diabetes tipo 1. Debe procurarse hacer el ejercicio a la misma hora todos los días.

Según el valor de la glucemia, se ajusta la cantidad de alimento que se debe ingerir antes del ejercicio:

•  Si el valor de la glucemia oscila entre 100 y 130 mg/dl Þ Ingerir 15g de carbohidratos, y si el ejercicio dura más de una hora, ingerir de 20 a 25g de carbohidratos con alguna proteína.

•  Si es menor que 100mg/dl:

No es posible que las personas con diabetes tipo 2 tengan hipoglucemia relacionada con el ejercicio. Quienes son diabéticos tipo 2 e ingieren insulina o antidiabéticos orales quizá necesiten alimentos antes del ejercicio, pero en general los valores de la glucosa son más estables que los de los pacientes tipo 1.

•  Antes de empezar el ejercicio es necesario que quienes lo lleven a cabo estén bien controlados. Si el control no es adecuado, debe posponerse hasta que la glucemia sea menor de 300mg/dl

•  Para prevenir la hipoglucemia, el ejercicio no debe practicarse cuando la actividad de insulina se encuentra al máximo.

BENEFICIOS, RIESGOS Y RECOMENDACIONES DEL EJERCICIO PARA DIABÉTICOS TIPO II

El ejercicio físico ha demostrado en los pacientes con diabetes tipo II que aumenta la sensibilidad a la insulina. Este aumento es sinónimo de reducción a la resistencia de la insulina, que es uno de los principales factores que influyen en la aparición de la diabetes ti20 puntos para un ejercicio seguropo II. El gasto calórico producido por el ejercicio reduce el peso, con lo que previene la obesidad o la combate si ya existe.

El resto de beneficios son los mismos que para el resto de la población; reducción del colesterol, prevención de enfermedades cardiovasculares, disminución del estrés...

La diabetes tipo II se suele dar en personas de edad avanzada, por lo que existen ciertos riesgos añadidos al realizar cualquier actividad física. Hay que conocer qué tipo de ejercicio y qué nivel de esfuerzo se acoplan a las necesidades de cada persona. La tolerancia al esfuerzo a estas edades es mucho menor, existiendo el riesgo de complicaciones respiratorias, cardiovasculares, óseas o respiratorias, entre otras.

Como recomendaciones para este tipo de diabéticos, se deben practicar actividades de tipo aerobias o actividades cotidianas como andar o subir escaleras. Los ejercicios más recomendables son:

Hay ejercicios anaeróbicos que requieren mayor supervisión y precaución a la hora de realizarlos:

Antes de empezar cualquier ejercicio continuado se debe realizar siempre un precalentamiento. Al terminar, ejercicios de recuperación y estiramientos.

Para un diabético, ¿qué intensidad sería la más recomendable?

En este tema la palabra clave es la individualización . Cada persona tiene una condición física diferente, y la intensidad que es recomendable para una persona puede ser contraproducente para otra, máxime si se trata de un diabético.

La intensidad se puede medir, si la actividad física es aeróbica, de dos

maneras:

  1. Controlando el pulso; esa persona debe llevar un pulso equivalente al 40-70% del pulso máximo.
  2. Controlando la respiración; si una persona sedentaria jadea cuando está haciendo ejercicio físico, quiere decir que la intensidad del mismo está siendo excesiva.

Si se tratara de un ejercicio anaeróbico, hay que trabajar con cargas moderadas. De todas maneras, el primer objetivo ha de ser conocer la respuesta de la glucemia y que el pulso y la tensión arterial no se excedan.

Otro aspecto de suma importancia del ejercicio como parte del tratamiento de una persona diabética es su facultad para reducir el estrés . El estrés en un diabético puede alterar el control de su diabetes al hacer que aumente en la sangre la concentración de algunas hormonas, cuerpos cetónicos o ácidos grasos libres. Por tanto, evitar este estrés es un objetivo importante del diabético, y el ejercicio físico puede ser una herramienta muy útil para lograrlo.

LA DIABETES Y EL ALTO RENDIMIENTO

A lo largo de la historia hemos encontrado deportistas que han convivido con la enfermedad. Esta convivencia supone, en muchos casos, un mejor control glucémico, reducción de dosis de insulina y una mejor condición física, como hemos indicado.

Realmente son escasas las personas que son diabéticas y al mismo tiempo estén dentro del alto rendimiento. Esto es debido al gran requerimiento físico que estos grupos especialistas necesitan, y unido con su primer objetivo, el resultado. Sí hay personas que entrenan en varias modalidades deportivas como son el fútbol, judo, tenis o incluso atletismo. Se suelen dar en deportes que permitan un control antes, durante y después del entrenamiento o competición, que suelen ser de corta duración.

Algunos de los deportistas que han conseguido grandes

Logros han sido diabéticos. Un ejemplo es Pardeza , jugados de fútbol profesional en la quinta del buitre.

El tensita americano Bill Talbert ha luchado dentro y fuera de las pistas contra la diabetes. Ha ganado 38 títulos desde los años cuarenta hasta sus 52 años, cuando se retiró. Competía en individuales, dobles y dobles mixtos. Como era diabético tipo I, no podía gastar enormes cantidades de energía. Su secreto consistía en poner la bola exactamente donde quería. Talbert, a parte de la dosis de insulina, tenía que plantear sus comidas de forma especial.

No englobado en el alto rendimiento por los resultados que obtuvo, pero sí por la prueba por la que entrena, se encuentra el atleta Tim Brisbois. A sus 29 años prometió que sería capaz de correr el maratón. Pese a que su marca (44 37´45´´) no lo incluye en la élite, demuestra que una persona diabética puede hacer grandes esfuerzos si tiene un estricto control, siempre con la aprobación de un médico y siguiendo las recomendaciones expuestas anteriormente.

NORMAS Y CONSEJOS PARA QUE UN DIABÉTICO PRACTIQUE EJERCICIO FÍSICO
(http://www.diabetesjuvenil.com, Doctora Barrio)

RECOMENDACIONES PARA EVITAR DESCOMPENSACIONES

•  CONTROL METABÓLICO ANTES DEL EJERCICIO:

Evitar ejercicio si la glucemia es mayor de 250mg/dl y hay cetosis, o si es mayor de 300mg/dl, aunque no haya cetosis.

Ingesta de hidratos de carbono extra si la glucemia es inferior a 100mg/dl

•  MONITORIZAR LA GLUCEMIA ANTES Y DESPUÉS DEL EJERCICIO

Identificar cuando son necesarios cambios en la insulina y en la ingesta

Aprender la respuesta glucémica a los distintos tipos de ejercicios

•  INGESTA DE ALIMENTOS

Tomar tanta cantidad de hidratos de carbono como sea posible para evitar una hiperglucemia

Tener disponibles hidratos de carbono antes, durante y después del ejercicio

•  LA GLUCEMIA SEGURA PARA REALIZAR EJERCICIO ES AQUÉLLA ENTRE 100 Y 250 mg/dl

Si es menor que 100mg/dl hay que tomar alimento para evitar la hiperglucemia.

Si es superior a 250mg/dl, hay que verificar la existencia de cetosis. Si hay cuerpos cetónicos positivos, poner suplementos de insulina y no realizar ejercicio hasta que se negativicen y descienda la glucemia.

Ante un ejercicio vigoroso y prolongado, tomar suplementos de hidratos de carbono cada 30min, con monitorización frecuente de la glucosa. Incrementar la ingesta hasta unas 24h después, dependiendo de la intensidad del ejercicio, para evitar hiperglucemias tardías, y bajar la dosis de insulina post-ejercicio. Se aconseja en los niños incrementar la ingesta con 10/20g de hidratos de carbono por cada 30min de ejercicio intenso, pero siempre de manera individualizada.

RIESGOS Y COMPLICACIONES DE LA DIABETES. PROBLEMAS ASOCIADOS

COMPLICACIÓN
INCREMENTO DEL RIESGO
PRECAUCIONES
Neuripatía
Lesiones en los pies.
Hipertensión tras el ejercicio físico.
Ejercicio físico con poca sobrecarga articular
(natación...) Revisión e higiene en los pies.
Pie diabético
Lesiones en los pies Evitar microtraumas (saltos, fútbol, bici de montaña), calzado adecuado, revisión e higiene
Proteinuria
Progresión con ejercicio físico intenso Nivel de intensidad menor en el ejercicio físico
Retinopatía
Retinopatía proliferativa Hemorragia vítrea Evitar ejercicio físico con movimientos bruscos de cabeza, o aumento de la tensión arterial
Macroangiapatía
Isquemia microcárdica Claudicación intermitente Prueba de esfuerzo previa siempre. Sesiones de ejercicio más cortas y repetidas. Nivel de intensidad menor.


RIESGOS POTENCIALES DE LA DIABETES TIPO I

•  HIPOGLUCEMIA Es el riesgo más frecuente en diabéticos tipo I que realizan ejercicio físico. Puede aparecer durante, inmediatamente después o muchas horas después de haber acabado la actividad física. En el diabético tipo II es muy raro que aparezca hipoglucemia.

La hipoglucemia es el descenso de glucosa sanguínea por debajo de 50mg/dl. Si no se actúa de forma correcta y rápida, puede devenir en un COMA HIPOGLUCÉMICO.

Se produce por un exceso de insulina antes y/o después del ejercicio. También se puede producir por una alimentación escasa en hidratos de carbono antes y/o durante y/o después del ejercicio.

Los síntomas son variables en cada persona, pero en general pueden ser sensación de mareo, visión borrosa, sudación fría, palidez, pérdida del conocimiento, convulsiones aparición de comportamientos anómalos como agresividad, desorientación, llanto, decaimiento... etc.

Consejos para evitar la hipoglucemia durante y después del ejercicio físico:

La hipoglucemia puede evitarse, pero es necesario que el diabético sea cuidadoso en el autocontrol de sus glucemias en los distintos tipos de actividad física y, si es posible, tenga un adecuado conocimiento de las respuestas metabólicas y hormonales al ejercicio

•  Medir la glucemia antes, durante y después del ejercicio, sobre todo si es alguna actividad nueva, no practicada anteriormente

•  Si se trata de una actividad física no prevista, es recomendable tomar 20-30g de hidratos cada 30´de ejercicio, y reducir la insulina posterior al ejercicio.

•  Evitar el ejercicio durante el pico de acción de la insulina

•  Es más recomendable realizar ejercicio de una a tres horas después de haber comido

•  El riesgo de hipoglucemia es especialmente alto cuando el ejercicio físico se realiza por la tarde; por ello es necesario reducir poco a poco las dosis de insulina por la tarde.

•  Una sesión de ejercicio muy intenso, de corta duración, estresante, puede acompañarse de una fase transitoria de hiperglucemia, especialmente en las personas menos entrenadas. Si inyectamos insulina, probablemente su efecto se añadirá al del propio ejercicio y provocará hipoglucemia.

•  Reducción de la dosis de insulina después del ejercicio.

•  HIPERGLUCEMIA : Es una complicación consistente en un aumento de la glucemia. El ejercicio de alta intensidad y poca duración en individuos sanos, generalmente se asocia a una elevación transitoria de la glucemia, que llega a su máximo entre 5 y 10 min después del ejercicio, y vuelve a los niveles pre-ejercicio a los 40-60min. Se debe al aumento de catecolaminas y glucagón y a una supresión de la liberación de insulina. Esto lleva a un aumento de la producción hepática de glucosa.

Se produce por una deficiencia de la insulina inyectada, o por un exceso de alimentación.

Los síntomas más típicos de la hiperglucemia son tener sed intensa y frecuentes deseos de orinar y mucha hambre. Posteriormente, si no se actúa a tiempo, aparece cansancio, decaimiento, dificultad para respirar, cefaleas, dolor abdominal y vómitos. Es característico el aliento cetósico.

•  CETOSIS INDUCIDA POR EJERCICIO: Ocurre cuando hay déficit de insulina durante el ejercicio Ante la falta de insulina disminuye el consumo periférico de glucosa y aumenta el metabolismo de las grasas. Además se incrementa la producción hepática de la glucosa y de cuerpos cetónicos, lo que lleva a la hiperglucemia y cetosis.


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